Prometió "cambiar el ADN de la educación" y ahora se escandaliza por las "mentiras"

Hechos 17 de agosto de 2022 Por Enzima
Un comentario mordaz de la ex Ministra de Salud Pública, amenaza con volverse contra ella. Con poca autocrítica, María Julia Muñoz se escandaliza. 
zero-maria julia II

“No conozco en mi vida ningún gobierno que haya mentido tanto en la campaña electoral”, dijo la inefable María Julia (“Marita”) Muñoz.
Lo sorprendente de esas declaraciones realizadas en la edición del diario “El País” del 09/08/2022, es que lo dijera respecto al actual gobierno, cuando venía realizando críticas a su propia fuerza política.
Muñoz pertenece a un partido político que se había comprometido durante la campaña electoral que llevó por segunda vez a la presidencia al Dr. Tabaré Vázquez (2015-2020) a bajar un 30% las rapiñas, y ella misma hizo la promesa de “cambiar el ADN de la educación” mientras estuvo al frente del Ministerio de Educación y Cultura.
Tan fiel a Tabaré Vázquez como Sancho Panza a Don Quijote, fue desde su ingreso a la Intendencia de Montevideo, sucesivamente Directora de la División Alimentación, Prosecretaria General, Directora General de Recursos Humanos y Materiales, y Secretaria General de la Intendencia de Montevideo desde 1995 a 2004, durante la administración del Arq. Mariano Arana.
Luego durante la primera presidencia de Vázquez fue Ministra de Salud Pública, entre 2005 y 2010, luego Presidenta de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer (sucediendo a Oscar Magurno) hasta 2014, cuando asumió como Ministra de Educación y Cultura.
Quizás los más memoriosos recuerden que su firma lucía al lado de la del Presidente cuando en noviembre de 2008 éste interpuso el veto del Poder Ejecutivo a la ley que despenabilizaba el aborto, aprobada por el Parlamento  en 2011.
O que el fiscal Diego Pérez pidió su procesamiento con prisión por entender que durante su gestión como Secretaria General de la IM, facilitó el accionar del Director de Casino, Juan Carlos Bengoa, procesado en 2007.
Lo que seguramente hasta los más olvidadizos recuerden es su afición por el candombe y la danza. 
Integrante de la cuerda de tambores de la Comparsa “Al toque Cardal”, cuando declaró en 2008 que por la edad “no me da para hacer de vedette", y también batió parches en el Balneario Las Cañas en 2015, bailó samba en el Carnaval de Artigas en 2019 y hasta desfiló con Mangueira en el Carnaval de Río en febrero de 2020, en un ala que representaba a María Magdalena con estética LGTB, por citar sólo algunas de sus muchas actuaciones.
Pero quizás las más recordadas son aquellas en que bailó alegremente en un acto por los 200 años de la Biblioteca Nacional, en plena crisis de la educación, en un país con los docentes en huelga general, por el decreto de esencialidad de los servicios del gobierno en 2015 (“Se debería ir por frívola, pasó la raya”, había twiteado el entonces Senador Javier García), o cuando en el mismo año en que no le daba para ser vedette (2008) bailó arriba de una mesa en un centro nocturno de Israel, durante un viaje oficial a ese país, según se pudo ver en horario central de la televisión capitalina.

Ver el link: 

Te puede interesar