Confidencial

Murió el hombre que intentó y no pudo humanizar al comunismo ruso  

A los 91 años murió en Moscú el último presidente de la Unión Soviética, el ex premier Mijail Gorvachov. Un líder controvertido, que intentó cambiar al comunismo con la Perestroika, permitió que cayera el muro de Berlín, liberalizó el puño de hierro con el que Moscú controlaba los gobiernos satélites de Europa Central, y el sector más leal al régimen comunista de la URSS le promovió un golpe de Estado que al final fracasó, razón por la cual en 1991 disolvió la Unión Soviética y dimitió. Un hombre que cambió la historia.

Saberes 30 de agosto de 2022 Heraclio Labandera Heraclio Labandera
zero-Gorvachov

Nacido en 1931, hizo estudios de Derecho y ciencias agrícolas.
En 1952 se unió al Partido Comunista de la Unión Soviética y tuvo un rápido ascenso en la jerarquía burocrática.
En 1955 fue nombrado primer secretario del Partido Comunista del Comité Municipal de Stavropol Komsomol, en 1963 jefe del Departamento de Agricultura para todo Stavropol y en 1970 primer secretario del Partido Comunista de esa región.
En 1970 fue electo Diputado del Soviet Supremo, el máximo órgano legislativo de la Unión Soviética, y en 1971 miembro del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.
En marzo de 1985 fue elegido secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, luego  del fallecimiento de una sucesión de líderes soviéticos que ocuparon la primera magistratura.
Tendría allí un papel histórico.
De inmediato inició conversaciones con el presidente estadounidense Ronald Reagan para iniciar el final de la Guerra Fría, y en 1987 firmó con Estados Unidos un tratado para limitar las armas nucleares.
En 1989 fue electo Presidente del Soviet Supremo, anunció la retirada de las fuerzas soviéticas de Afganistán, el final de una invasión que había empantanado a la URSS en ese país y dio piedra libre para la caída del Muro de Berlín y la reunificación de Alemania.
Al siguiente año fue elegido presidente de la URSS y también recibió el Premio Nobel de la Paz por ayudar a poner fin a la Guerra Fría.
La desarticulación política que sobrevino en ese período, provocó una fuerte reacción de los militares de la vieja guardia del Ejército Rojo, que dieron un golpe de Estado finalmente  frustrado por la reacción de los sectores pro-Gorvachov.
A partir de aquel despropósito ideológico, el 21 de diciembre de 1991 decretó la disolución de la URSS, dispuso la creación de la Comunidad de Estados Independientes en su lugar y cuatro días después, en la Navidad, dimitió como presidente de la URSS.
Había cambiado la historia de un régimen que prometía mil años de gobierno.
Luego tuvo una actividad política marginal.
Dirigió a partir de 1992 la Fundación Gorbachov, al año siguiente fundó una organización ambiental, y en 1996 tentó el retorno a la política activa presentándose a las elecciones en Rusia, pero solo obtuvo el 1% de los votos.
En 2001 tentó otra vía por medio del Partido Socialdemócrata de Rusia, que presidió, pero tres años después renunció a esa membresía por desinteligencias con la dirección del partido.
En 2006 adquirió el periódico independiente Novaya Gazeta y al año siguiente tentó la política por tercera vez, aunque sin demasiado suceso, como líder de la Unión de Socialdemócratas.
Fue condecorado y premiado con múltiples distinciones, en 2013 se mostró crítico con el presidente ruso, Vladimir Putin, pero 2016 apoyó la anexión rusa de Crimea y en función de ello fue proscripto en Ucrania. Se fue eclipsando definitivamente y falleció tres décadas después de haber desarticulado a la Unión Soviética en momentos en que Vladimir Putin intenta recrear parte del viejo "espacio vital" que una vez forjó la Rusia imperial bajo el manto del comunismo.